La hierba para los gatos

hierba

La ingestión de hierba es necesaria para el gato.  Evita que el animal acumule bolas de pelo en el intestino, con el consecuente peligro que esto puede causar.

Algunos productos ayudarán al animal a expulsar las bolas de pelo y a  purgarse,  tales como: la malta y la hierba para gatos.

En muchas ocasiones nuestro gato mordisquea las plantas que tenemos en casa. Para evitar esto es recomendable proporcionarle la hierba que necesita. Este tipo de hierba, es normalmente avena, cebada o trigo, y se puede adquirir en  semillas o bien sembradas. Para el gato comer hierba es una necesidad que su organismo le pide porque, aunque el gato, como el resto de los felinos, es un animal principalmente carnívoro y es vital la taurina para sobrevivir, también precisa complementos vegetales como la fibra.

Suele ocurrir que después de comer hierba, el gato puede vomitar y expulsar las bolas de pelo eliminando así la obstrucción que le genera el malestar. Así, además de prevenir los problemas de estómago y purgar su organismo, se evita que se dedique a mordisquear y comer las plantas de interior, que en muchas ocasiones son plantas tóxicas para las mascotas y pueden resultar peligrosas.

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Gatos que descansan, comen o se asean unidos…permanecen unidos

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Hace ya algún tiempo, tuve la oportunidad de asistir a una de las charlas de “Hablando de Gatos” organizada por Royal Canin. La charla estuvo dirigida por el veterinario Santiago García Caraballo. En ella se expusieron de forma general cuestiones que interesan mucho a los propietarios de gatos, tales como la alimentación, trastornos de la alimentación conductas de eliminación inadecuada y de agresividad, las alergias, las razas … entre otros temas que iban surgiendo conforme iba desarrollando su exposición.

Algo que me gustó mucho fue un comentario que hizo el veterinario. En un momento determinado de la charla  mencionó como algunos gatos se llevan bien entre ellos, hay bastante  afinidad y compatibilidad,  y entre otros no. Comentó  que los gatos que duermen, se asean y comen juntos son animales que se llevarán bien siempre. Curioso, verdad, para los seres humanos.

El Acicalado

Ummmm qué rica mi comida ...

 El acicalado es una actividad de suma importancia para los gatos, de hecho le dedican muchas horas. El acicalado tiene funciones muy importantes en el gato y su ausencia indica la presencia de algún tipo de problema. Vamos a desarrollar sus funciones:

1. La primera función es simplemente higiénica. Por todos es sabida la agilidad y la flexibilidad de los gatos. Se asean, bien lamiéndose con la lengua hasta donde son capaces de llegar, o bien lamiendo sus patas y lavando con éstas aquellas parte donde no alcanzan con la lengua: cara y orejas. El acicalado sirve también para eliminar el pelo muerto que se le queda en el manto. Cuando el gato se hace mayor, a veces, tiene problemas para llegar a algunas partes de su cuerpo, sería importante ayudarlo y cepillarlo para evitar los nudos que se apelmazan en su piel.

2. La segunda función es de termorregulación, es decir, para resfrecarse cuando hace calor. Los gatos poseen glándulas sudoríparas tan sólo en las almohadillas plantares; así pues, no pueden eliminar el calor a través de la evaporación del sudor, como lo hacemos nosotros. La única manera que tienen de hacerlo directamente es a través del jadeo. Sin embargo, los gatos usan un mecanismo de refrigeración mediante la evaporación de la saliva sobre su pelo, saliva que el animal reparte lamiéndose por todo su cuerpo.

3. El acicalado tiene también una función de  significado social cuando se lleva a cabo sobre otros gatos. Son conductas de unión al grupo y tranquilizantes. Se puede realizar con el lamido o bien con el roce, impregnándose con el olor de sus feromonas faciales (F4), permitiendo así identificar a los otros felinos o a individuos conocidos de otra especie, como nosotros, como miembros del mismo grupo, haciéndoles sentirse bien.

4. La cuarta función es la de producir un efecto antiestrés, aunque ésta puede llegar a generar problemas de comportamiento , tales como el hiperaseo.

                                              «Gatos felices, dueños felices»  de S.G Caraballo