Sobre Artefelino

Artefelino es un deseo hecho realidad. Me dedico a la cría de Gatos del Bosque de Noruega. Estamos ubicados en Torremolinos, Málaga. Nuestra familia felina consta de tres preciosos gatos:
- Hierbabuena de la Zarina
- Lince de la Zarina
- Bulerías de Artefelino
Conocí esta raza gracias a una amiga noruega que me habló de los gatos de su tierra. Conforme los iba describiendo físicamente, tenía la impresión que me hablaba más de gatos monteses o de linces que de gatos de compañía; sin embargo su descripción física contrastaba con la del carácter: dulce, mimoso, tierno, noble… Cuando llegué a casa entré en internet y de casualidad me encontré en la página de La Zarina. Al primer gato que vi fue a Buscavidas sentado en un sillón con su collar en todo su esplendor y me fascinó.
Me gusta la raza por su carácter noble, por su forma de comunicarse con las personas y porque físicamente se muestran muy “felinos” como si no hubieran sido tocados por la mano humana, todo un arte teniendo en cuenta el momento en el que vivimos. Tengo la sensación que por casa se pasea un lince y eso me gusta.
Toda mi vida he tenido en casa perros, gatos y otros animales. Forman parte de mi vida. No concibo mi vida sin tener animales en casa; me gusta dedicarle el tiempo que necesitan, hablarles, ponerles su comida, su agua fresquita… todo lo que necesitan para que se muestren contentos, tranquilos y equilibrados.
El primer Bosque de Noruega que llegó a casa fue Hierbabuena de la Zarina. La llamamos así, Hierbabuena, algunas palabras pierden su belleza cuando las cortan. Desde un primer momento tenía muy claro que lo que quería era una hembra. Su nombre me lo sugirió mi marido. Soy de Andalucía, de Málaga, y me gustan las palabras que se asocien con el sur, con mi tierra, hay tantas y tan hermosas…
Posteriormente llegó “el Lince”, como a mí me gusta llamarlo cuando hablo de él. Lo recogí en Madrid. Cuando lo vi salir de su transportín, curioso, olisqueando todo lo que había a su alrededor y con esa carita de nobleza que le caracteriza, comprendí que era el gato que siempre había deseado tener; es un “lincecillo” en miniatura…
La idea de criar, la he tenido en mi cabeza desde siempre. Ya de pequeña, mi deseo era siempre que mi madre y mi padre me compraran parejas de animales para que tuvieran bebés, como yo solía decirles a ellos, ya fueran patos, gallinas, tortugas, hamsters … Cuando los gatos que habían en casa criaban, mis hermanas y yo nos ocupábamos de prepararles un espacio en el que estuvieran cómodos y tranquilos, de ponerle su agua fresca, su comida, que no faltara la sesión de caricias y paseos… era muy bonito, tengo recuerdos muy hermosos de esos momentos.




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